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jueves, 18 de mayo de 2017

La última estación

La foto que esta noche os muestro es una foto especial. Debido a los compromisos personales de los 4 miembros de Luces del Pasado, es muy complicado que coincidamos los 4 con frecuencia para salir a hacer fotos. A veces, de los 4, coinciden 3, otras sólo 2... Esa noche coincidimos los 4.

Como de costumbre, antes de decidir dónde podríamos salir a hacer fotos, comprobamos qué condiciones meteorológicas nos encontraríamos esa noche y, aunque las aplicaciones que nos dan esta información no se puede decir que sean 100% fiables, al menos, pueden servir para orientarnos un poco. Para esa noche, las mejores condiciones (o las menos malas) las íbamos a tener, en teoría, por la zona de Segovia. Así que allí fuimos.

Como teníamos pendiente visitar la estación de Yanguas de Eresma, decidimos acercarnos para ver si lo que allí nos esperaba era bueno o no. Al llegar nos encontramos con que las condiciones no eran las que más nos gustan, con las que más disfrutamos, es decir, cielos con unas nubes que nos regalaran fugas o efectos impactantes, Pero, ya que habíamos llegado hasta allí, había que intentar currarse una foto chula.

Inicialmente elegimos un encuadre que, no sé si porque el encuadre no era demasiado bueno, o porque el cielo no nos llenaba, no nos gustó mucho. Lo cierto es que no acabamos muy contentos con la foto.

En un momento de la noche, empezaron a aparecer nubes. Oye, quizá se va a poder hacer algo, pensamos. Así que buscamos otro encuadre que nos gustara más y que encajara con el cielo que se estaba poniendo interesante, colocamos los trípodes y nos organizamos para hacer la iluminación de la escena.

La estación de Yanguas de Eresma es una estación grande, así que íbamos a tener que participar más de uno en la iluminación. La idea que teníamos era la de sacar luz por las puertas y ventanas, y que esta luz fuera lo mejor dirigida posible. Para ello, casi se hace indispensable el uso de flashes. Como además queríamos que la luz tuviera color, colocamos en los 2 flashes que usamos un gel de color.

Lo cierto es que para un edificio con tantas salas, lo ideal para poder iluminar, es que hubiéramos llevado 3 ó 4 flashes. Y es que, en caso contrario, aquellos que se encargaran de iluminar con el flash, iban a tener que echarse alguna carrera para poder entrar en todas las estancias de la estación. Pero esa noche sólo llevábamos 2 flashes, así que hubo que correr bastante para poder iluminar por completo la escena en el tiempo que decidimos ajustar en nuestras cámaras y que, como podéis ver en los datos EXIF, no fue más de 10 segundos.

Espero que os guste.

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 10 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 2000



jueves, 20 de abril de 2017

Un arco de lo más agradecido

Hola a todos!

La entrada de hoy es muy especial. No sólo por la foto de esta semana, sino porque hoy, después de varios meses de poca actividad pública, Luces del Pasado reaparece con un nuevo taller de Fotografía Nocturna.

No sé si recordaréis que en octubre del año pasado dimos nuestro primer curso. Aquélla fue una experiencia que resultó increíble para los 4 miembros. Y es que la sensación de poder transmitir lo que has aprendido con tu experiencia en esta disciplina fotográfica, así como pasar unas fantásticas horas en un ambiente fotográfico, resultó de lo más gratificante. 

Pues bien, nuevamente nos lanzamos con un nuevo taller práctico de Fotografía Nocturna en la provincia de Cáceres, concretando un poco más, en los alrededores de Plasencia. ¿Por qué Cáceres? El motivo es que esta provincia no sólo está llena de unos paisajes y de unos elementos arquitectónicos que tanto nos gusta a los fotógrafos nocturnos de naturaleza, sino que Cáceres y, en general, toda Extremadura, disfruta de unos cielos nocturnos con escasa contaminación lumínica, lo que nos va a permitir, si el tiempo lo permite, eso sí, de poder disfrutar y fotografiar la Vía Láctea con una claridad excepcional.

Como os digo, hoy lanzamos este nuevo taller con mucha ilusión, y esperamos poder compartir esta experiencia con muchos amigos. Por cierto, toda la información la podéis encontrar en:


Y ahora, la foto de esta noche. 

Quizá os resulte curioso el título de esta foto. Os explico. Son varias las veces que he estado en este arco, que es lo que queda de una antigua iglesia. La razón de ello es encontrar unas condiciones muy concretas de entorno que no he llegado a conseguir, al menos, no exactamente. Sin embargo, a pesar de no poder sacar la foto que más quería, debo decir que sí me he llevado una foto que, una vez vista en casa y procesada, me ha dejado bastante satisfecho. Y es que este arco, no sé si será por su forma, o por la estructura de las piedras que forman parte de él, creo que es bastante fotogénico. 

La noche que me llevé esta foto iba acompañado por Felipe y por Luis, 2 de mis compañeros de Luces del Pasado. Como os digo, al llegar pensamos que no tendríamos muy buena foto, pero, aun así, plantamos trípodes y sacamos cámaras. Empezamos a darle un tipo de iluminación, y vimos que no quedaba mal. No sé si por la iluminación, o porque el cielo empezó a ponerse bastante bien.

A pesar de que la foto nos pareció que pasaba bastante bien el corte, probamos otra iluminación, que es la que tiene la foto que hoy podéis ver. ¿Queréis saber cómo iluminamos?

La iluminación de esta foto la hicimos desde 3 puntos diferentes: el primero, el principal, desde la izquierda de la foto. Con esta luz conseguimos cubrir toda la zona que queremos iluminar, es decir, el arco y el suelo; el segundo, desde detrás del arco, iluminando su parte interior. Con esta luz conseguimos potenciar la apariencia tridimensional interior de la estructura; el tercero y último, desde la derecha, pero por detrás de la cámara. Con esta luz, rellenamos el suelo que no puede ser iluminado desde los otros 2 puntos. 

El tipo de linterna que usamos en la foto, el que solemos usar. Es decir, linterna cálida de una conocida marca. Al usar este tipo de linterna, el balance de blancos lo bajamos a 3000K pues, de lo contrario, la foto habría aparecido con un tono bastante anaranjado. 

Y, a continuación, los datos EXIF. Y, para los que no seguís habitualmente este blog, una pregunta. ¿Sabríais explicar el porqué de los valores de los parámetros? :-)

Como siempre, espero que os guste.

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 10 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 2000




lunes, 20 de febrero de 2017

Mírame a los Ojos

Hacía tiempo que me apetecía mostrar esta foto en este blog. Fue tomada hace mucho tiempo, una noche con Luis, uno de mis compañeros de Luces del Pasado. Es una de esas fotos que haces una noche, revelas, pero se quedan en el disco duro.

Y llegó un día en el que a mis compañeros de Luces del Pasado y a mí, se nos presentó la posibilidad de montar una exposición. Una exposición diferente a la que ya habíamos hecho en 2015 en el Monasterio de Monsalud. Sería una exposición de Fotografía Nocturna, pero, en este caso, no sobre un trabajo concreto, sino que podríamos rebuscar en nuestros respectivos discos duros y elegir las fotos que más nos gustaran. Y en esa búsqueda apareció esta foto. 

Recuerdo que pregunté a mis compañeros su opinión sobre imprimir o no esta foto para mostrar en la exposición y, aunque no hubo unanimidad, sí hubo mayoría, así que esta fue una de las que decidí imprimir en formato de alta calidad.

Debo decir que cuando el cuadro llegó a mi casa me alegré mucho de haberla elegido. Sinceramente, me gustó el acabado y me gustó lo que me transmitía. El coche, el Morris Oxford, ¡parecía más vivo que nunca!


Creo que esta sensación debió de vivirla más gente, pues, de la serie de 15 fotos que creamos de esta fotografía (y de alguna otra más), ya hemos vendido un ejemplar. Aprovecho para decir que si hay alguien interesado en comprar esta foto o alguna de las que expusimos, o, incluso, alguna de las que habéis podido ver en este blog, sólo tenéis que poneros en contacto conmigo, por este blog, o con Luces del Pasado, a través de nuestra web Luces del Pasado, y os explicaremos cómo podéis adquirir la foto que os guste.


Pero ahora me gustaría contaros cómo hicimos la foto. La foto está tomada en una fría (muy, muy fría) noche de enero. Esa noche sólo pudimos juntarnos Luis y yo, como decía más arriba. Debido a cómo estaba orientado el vehículo, y a que había un edificio pegado a uno de los lados de la casa, tuvimos bastante claro cuál sería la foto que nos iba a gustar más, así que colocamos los trípodes y nos organizamos para iluminar. Sobre esto, sobre la iluminación, la primera duda que nos surgió fue qué tipo de iluminación usar. ¿Cálida? ¿Fría?

Tras varias pruebas nos decantamos por la iluminación fría, así que ajustamos el balance de blancos para tratar una temperatura de color fría (unos 5200K). No es el tipo de iluminación del que más uso hacemos, pero en esta ocasión pensamos que podría irle mejor a este coche. 

Usar una iluminación fría, o, mejor dicho, tener que ajustar un balance de blancos a una temperatura de color fría, hace que los cielos con algo o mucha contaminación lumínica aparezcan con un tono naranja. 

Una vez superado este punto, decidimos el esquema de iluminación. El interior lo iluminaríamos con una linterna cálida que colocamos entre los asientos para poder desentendernos de tener que iluminarlo nosotros durante la realización de la foto. Fijaos en el detalle de que, igual que con el cielo, al tener ajustado el balance de blancos que elegimos, el color naranja de la linterna cálida se vería aún más naranja.

Este mismo tipo de iluminación fue el que elegimos para los faros. Un pequeño toque de linterna para los faros y para los intermitentes.

Y por último, la iluminación de la carrocería. Para ello elegimos luz fría. La luz principal la dimos desde la derecha. Capó y frontal. Además, luz de relleno desde la izquierda para ayudar a darle volumen al coche. Un poco al suelo, para situar bien el vehículo, y poco más. 

Por supuesto, como siempre, si tenéis alguna curiosidad o alguna duda, sentíos libre de preguntar.

Como sabéis este no es nuestro primer vehículo, pero tampoco será el último. Y es que disfrutamos mucho de iluminar joyas de este tipo.

Espero que os haya gustado. ¡Hasta la próxima semana!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 30 sg 
Apertura: f/8.0
ISO: 1600



lunes, 6 de febrero de 2017

Una torre (casi) imposible

La fotografía que hoy os enseño es una de esas que no tenía muy claro si algún día podría hacer. Os cuento por qué digo esto. Cuando comencé en esto de la fotografía nocturna, recuerdo que me puse a buscar y a anotar las localizaciones de las diferentes construcciones que podría encontrar en un radio no muy lejano y que podrían darme la posibilidad de disfrutar de esta afición. En plena búsqueda me vino a la cabeza esta torre. Se trata de una torre situada a escasos metros de la autovía A6, que une Madrid con La Coruña, justo a la altura de Torrelodones, no en vano, la torre pertenece al Ayuntamiento de este municipio madrileño.

Hacía ya muchos años que conocía la existencia de esta torre, pues son muchas las veces que, tanto yo, como miles de madrileños, hemos pasado por este punto de la autovía. Sin embargo, a pesar de que no es una torre que se encuentre escondida, pocas fotografías nocturnas había yo visto de esta construcción. Imaginaba el motivo. Y es que, desde que anochece, unos enormes focos iluminan la torre por todos sus lados. Esto es algo habitual en construcciones que son emblema de un municipio. A veces, estos focos iluminan estas construcciones con más acierto, y otras con menos. En este caso, desde mi punto de vista, iluminan con bastante poco acierto, pues (y desconozco el motivo de ello), el tono que adquiere la torre por la noche es de un color verde, que en mi opinión, afea bastante una torre que es preciosa.

Como digo, lo de iluminar construcciones por parte del organismo que corresponda es muy habitual. Generalmente, esta iluminación suele tener una duración relativamente corta, y es que no tiene mucho sentido iluminar según qué edificios hasta las tantas de la mañana. Gracias a ello, en alguna ocasión me he podido llevar foto a casa "simplemente" esperando a que se apagara la iluminación del edificio o monumento.

Sin embargo, con esta torre la espera no sirve de mucho. Por desgracia, especialmente para los fotógrafos nocturnos, la torre está iluminada durante toda la noche, así que, efectivamente, aquí está la explicación de que no haya encontrado muchas fotografías nocturnas de la construcción. 

Una noche, sin embargo, nuestra suerte cambió. Digo nuestra, porque me encontraba con Cristina, Felipe y Luis, mis compañeros de Luces del Pasado. Esa noche veníamos de Ávila de hacer fotos, y cerca de Torrelodones vimos que la Torre estaba más apagada que de costumbre. Estaba claro, alguno de los focos había fallado y, como ocasiones como esas no se dan muchas, decidimos que, aunque era tarde, había que parar para intentar llevarnos foto. Intentar, sí, porque, aunque la fortuna se había puesto de nuestro lado, no toda la luz que le llega a esta torre procede de los focos que la alumbran, sino que hay mucha luz residual contra la cual íbamos a tener que lidiar.

Cuando nos encontramos a los pies de la torre, vimos lo que imaginábamos: demasiada luz residual llegaba a la atalaya. Una luz que hacía que la torre no mostrar el volumen que realmente tiene, así que había que pensar algo para que esa luz nos afectara lo menos posible. Lo que se nos ocurrió fue aportar algo más de luz en las zonas que recibían la luz que no nos gustaba, de forma que ésta pudiera tomar cierta importancia frente a la residual que llegaba. Por tanto, aportamos iluminación cálida desde la izquierda y aprovechamos para dar luz a un suelo que estaba bastante apagado, así como a las rocas del primer plano para levantar texturas. Por último, pusimos una linterna en forma de vela en la ventana, para dar la sensación de que había vida humana dentro de la torre.

Por fin, después de varios años deseando fotografiar esta bonita torre, esa noche pude irme a la cama con la foto. Además con una trabajo que no fue excesivamente complicado, siempre gracias al trabajo hecho con mis compis de Luces del Pasado. Está claro, muchas veces la suerte, cuando menos te lo esperas, cambia ;-)

¡Hasta la próxima semana!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 20 sg 
Apertura: f/4.0
ISO: 200


lunes, 16 de enero de 2017

Curiosidad

La fotografía tomada esta noche es de esas que te encuentras por casualidad. Aquella tarde quedé con Cristina y Luis, y el plan era ir a buscar una ermita que habíamos encontrado realizando una búsqueda por Internet. 

Sin embargo, nos pasó como a veces te puede pasar: no todo lo que ves en Internet es, en la realidad, como lo ves en Internet. A veces encuentras fotos de un sitio, lo buscas en Google Maps para geolocalizarlo y todo es muy bonito: un sitio no muy lejos de casa, un camino que tiene muy buena pinta como para poder circular con cualquier vehículo por él...

Pero, como digo, en este caso la cosa no fue tan bonita. El camino, que tenía muy buena pinta viéndolo por Internet, en realidad era un camino no muy recomendable para cualquier coche. Además de eso, nos encontramos con una puerta en pleno camino que nos dejó bastante chafados. Solución: dar la vuelta para acceder por otro sitio. Ahora bien, si el primer camino ya mostraba ciertas dificultades, el segundo ya era un camino para pensarse mucho si seguirlo o no. 

Finalmente nos lanzamos, pero a medida que íbamos avanzando se nos iban quitando las ganas de llegar a aquella ermita que nos había llevado hasta allí. Pero hubo un momento, siguiendo este camino, en que nos pareció ver un árbol con buena pinta. Cuando digo con buena pinta me refiero a un árbol que tenga algo que nos llamara la atención. Algo que lo hiciera especial. Y sí, este árbol nos pareció que tenía un tamaño y una forma que lo hacían especial.

Inmediatamente pensamos los 3 en alguna foto que habíamos visto con árboles con formas similares a éste, es decir, un árbol que estuviera lo suficientemente inclinado como para poder simular que se agachaba. Y es que, me encantaría decir que el árbol se inclinó hacia nuestro modelo como mostrando curiosidad por esa fuente de luz que dicho modelo le mostraba en una mano :-P, pero no, esa no fue la realidad

Y ahora, los detalles técnicos que posiblemente estéis esperando. Sobre el tipo de iluminación usada, linterna cálida de esa marca que casi siempre usamos. Además, desde la derecha, otra persona se encargó de iluminar el suelo para darle un entorno más real al modelo.

Si veis los datos EXIF, es posible que os extrañe el poco tiempo usado y el alto valor de ISO. el motivo es el siguiente: tirando la foto con un tiempo de obturación como el que solemos usar (en torno a 30 segundos), el cielo tomaba una apariencia que no nos gustaba nada. La mejor forma de conseguir que el cielo tuviera un aspecto que nos satisficiera, era reduciendo el tiempo de exposición. Ahora bien, reducir el tiempo de exposición, nos iba a obligar a abrir el diafragma o a subir ISO. Abrir el diafragma más de lo que lo íbamos a abrir era complicado (nuestros objetivos dan, como mucho, una apertura de f/2.8), así que la única solución era subir ISO a un valor que nos diera la foto que íbamos buscando.

Y poco más. Como siempre, si tenéis alguna duda, no tenéis más que preguntar.

¡Hasta la próxima semana!

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 17 mm 
Exposición: 10 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 3200