Capítulo VII: Luces Espirituales

Ya de regreso a España tras 10 días en las Islas Lofoten, en Noruega, adonde fui con los hermanos César y Javier Vega y con Alfonso Lalastra, con la esperanza de poder encontrarnos con la aurora boreal, descubro que aún tengo fotos sin procesar del viaje que en 2015 hice también con César y Javier. Entre esas fotos sin procesar, una de la mejor noche que tuvimos, en lo que a a encontrarnos con esas Luces del Norte se refiere. 

Aquella noche se esperaba de mucha actividad, y las previsiones no fallaron. Varias horas de baile de esa señora vestida de verde que permitieron, no sólo poder sacar fotos e inmortalizar algunos de esos momentos, sino también poder mirar al cielo y disfrutar tranquilamente del espectáculo. Y es que, muchas veces, los aficionados a la fotografía nos olvidamos de que antes de inmortalizar la belleza con los ojos de una cámara hay que saber disfrutarla con los nuestros. 

Cuando me preguntan por la experiencia de ver la aurora boreal, siempre acabo diciendo que es algo que hay vivir. Es difícil de contar, pues para cada uno las sensaciones son diferentes. Pero una cosa está clara: es algo que no deja indiferente.

Sobre las auroras, a lo largo de los siglos, ha habido diferentes creencias. Entre ellas, una según la cual las auroras eran las almas de los difuntos en su ascensión al cielo. Los vikingos, sin embargo, relacionaban las auroras boreales con la diosa Freya y con las valkirias en su búsqueda de los caídos en las batallas para llevarlos al Valhalla. En fin, como estas, muchas más. Y es normal, pues casi podría hablarse de la magia de la Aurora Boreal. Pero, como digo, para entender esto, hay que ver una Aurora Boreal en vivo.

La noche que sacamos esta foto teníamos apuntados slgunos sitios que querríamos fotografiar. Entre ellos, esta iglesia. Las iglesias islandesas, muy diferentes de las que podemos encontrar en España, son motivos fotográficos muy agradecidos. De hecho, sacar esta foto no fue casualidad. Cuando planeamos el viaje a Islandia, teníamos claro que a alguna iglesia islandesa le teníamos que hacer fotos nocturnas. Y qué mejor momento que la noche en que íbamos a encontrarnos la mejor aurora boreal que íbamos a disfrutar en nuestro viaje.

La iluminación de la iglesia la hicimos desde la derecha, y con una linterna de luz blanca de mucha potencia. El motivo es que la iluminación debía hacerse en 5 segundos aproximadamente si queríamos conseguir que la Aurora Boreal apareciera congelada y así evitar que la luz se convirtiera en un tinte verde para el cielo.

Y, como siempre, cualquier pregunta que tengáis, no dudéis en plantearla.

Los datos EXIF:

mara: Canon 6D 
Focal: 14 mm 
Exposición: 5 sg 
Apertura: f/2.8
ISO: 3200


3 comentarios:

  1. Tal y como esperaba, la entrada en el blog no me ha decepcionado. Por el contrario, hace que den ganas de buscar ese momento para ir a ver Auroras Boreales en directo. Un abrazo.

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  2. A ver si al tercer intento se publica mi comentario.. jajaja:

    Tal y como esperaba, la entrada del blog no me ha decepcionado. más bien al contrario, dan ganas de ir buscando fecha y pasaje para ver esas Auroras Boreales en directo y saber qué se siente.

    Saludos!!

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    1. Parece que se han publicado 2 veces los comentarios :-)

      Muchas gracias! Me alegro de que la entrada te haya gustado. No sé si he conseguido transmitir algo de lo que se puede sentir viendo la Aurora boreal, pero, sea como fuere, es una experiencia que no puedes dejar de vivir ;-)

      Un abrazo!

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